¿Y tú que roles juegas?

Todos y cada uno de nosotros desempeñamos consciente o inconscientemente más de un rol en nuestro día a día.

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Los roles están relacionados con la misión y la visión ya que nos ayudan a llevarlo a la práctica.  Estos se deben definir y calendarizar.

A medida que los vayas descubriendo te darás cuenta que hay roles más naturales, conscientes, inconscientes, impuestos…

Es importante que recuerdes que el rol no es algo estático sino que puede ser algo temporal, como cuando te pones unas botas de agua porque llueve para salir a la calle o unas zapatillas de baño para ir la playa.

Los roles de cada persona son únicos y singulares, responden a la realidad de cada un@. Sin embargo, hay algunos que son comunes a tod@s; el rol personal y el rol familiar.

El rol personal se compone de las siguientes dimensiones:

  • Física
  • Emocional
  • Intelectual
  • Espiritual

El rol familiar depende de la situación de cada uno:

  • Espos@
  • Madre/Padre
  • Hij@
  • Herman@

Y luego vendría el resto de roles. Si te resulta difícil, piensa en tu día a día, qué haces desde que te levantas hasta que te acuestas, en qué ocupas tu tiempo, y ponle nombre a ese rol. Por ejemplo, mis roles son Coach, formadora y bloger entre otros.

Hasta ahora hablamos de roles actuales, pero también debemos pensar en los que deseamos desarrollar en el futuro, tal vez ser madre, escritora…

Si queremos asegurarnos de qué desarrollamos los roles con el objetivo de acercarnos a nuestra misión y visión, deberemos establecer un plan con metas para el futuro.

Las metas u objetivos deben cumplir las características de las siglas MARTE o SMART

M medible

A alcanzable

R relevante

T temporizado

E específico

NO es una meta: Deseo mejorar mi nivel de inglés

ES una meta: Para finales de 2019 habré obtenido el nivel advanced de inglés certificado por Cambridge.

Estas metas, nos permitirán movernos desde dónde estamos hasta dónde queremos llegar.

Es relevante que cuando las definas tengas un fin a la vista. Es decir, si quieres conseguir “x” en 2020, que debes hacer en 2018 y en 2019 para conseguirlo. Puedes dividirlo como un pastel y decidir que parte vas a comerte en 2018 para haberte comido el pastel entero en 2020.

Las metas no deben atarte sino guiarte. Es recomendable revisarlas de manera sistemática y tal vez modificarlas en algún momento en función de las variables. Para que esto no suceda debes marcarte metas:

  • Con conocimiento de ti mism@, de tus capacidades, habilidades y recursos.
  • Realistas y que dependan de ti, no de terceras personas.
  • Que no sean inamobibles. Si surgen nuevas oportunidades debemos ser capaces de abandonar las viejas para establecer nuevas.

Aquí tienes algunas preguntas para ayudarte a establecer buenas metas sintonizadas con tu misión y visión:

  • ¿Que quiero conseguir?
  • ¿Por qué quiero conseguirlo?
  • ¿Cómo lo voy a conseguir?

Sobretodo no debes confundir las metas con intenciones, deseos o inquietudes.

Te ayudará usar un documento a modo de plantilla con una tabla dónde introduzcas tus roles, las metas para cada uno de ellos y los plazos. Luego para cada año especifica las acciones que llevarás a cabo para alcanzar cada una de las metas.

¿Puedes visualizarlo?

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¡MANOS A LA OBRA!

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